¿Fin al Milagro Económico de China? - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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¿Fin al Milagro Económico de China?

4° Lustro Rev. Foro

¿Fin al Milagro Económico de China?

Por: León Opalín

El extraordinario desarrollo que ha tenido China en las últimas tres décadas por los cambios estructurales que se iniciaron en los ochentas y que encumbraron a esta nación al segundo sitio de la economía mundial, previéndose que podría ocupar el primero en tres lustros más. Tan sólo en la última década su PIB adelantó a una tasa media anual de alrededor de 10.0%; en el 2012 superó 8 trillones de dólares, 11.5% del total del PIB global. En los pasados diez años China logró atraer un promedio de 100,000 millones de dólares anuales de Inversión Extranjera Directa (IED), componente primordial de su dinamismo económico. Sin embargo, el adelanto de la actividad productiva se moderó en el 2012 a 7.8%, el menor desde 1999, previéndose que este año descenderá aún más: entre 7.0% y 7.5%, incluso, diferentes analistas piensan que esa nación ha llegado a los límites de su crecimiento, en virtud de que la capacidad de su planta está holgada conforme a la demanda interna y externa actual y por que arrastra una serie de complejos fenómenos ante los cuales "parecería eminente que entre en un periodo recesivo"; en este sentido, preocupan los elevados niveles de desempleo existentes y el repunte de la inflación.
El explosivo crecimiento que ha registrado China en buena medida se fundamentó en la prevalesencía de bajos salarios en el mercado local y la construcción de una vasta infraestructura financiada con recursos bancarios baratos, que al paso del tiempo han creado ineficiencias en el sistema financiero y en las empresas, que están incidiendo de manera significativa en el desempeño de la economía en su conjunto. El rápido incremento de los salarios en China ha mermado su competitividad frente a otras naciones, particularmente en relación a Vietnam, Laos, Cambodia, Indonesia y Myanmar; provocando que procesos productivos que se han realizado en China, paulatinamente se trasladen a esos países y también a México, donde también las empresas encuentran ventajas de su cercanía con EUA y Canadá, principalmente.


La cartera vencida de los bancos se ha incrementado notablemente; las instituciones financieras Chinas se encuentran entrampadas en los múltiples préstamos que han canalizado a empresas locales ineficientes.

Adicionalmente a la pérdida de competitividad, China reciente baja de la demanda exterior y en el flujo de IED por el entorno recesivo que experimenta la Unión Europea y el moderado avance de EUA, Japón y otras naciones emergentes. Paralelamente, por el relevante peso que China tiene en la economía global, se está creando un círculo vicioso en el crecimiento de esta última; la desaceleración de la expansión del gigante asiático tiene efectos multiplicadores contractivos en los mercados de alimentos y de materias primas diversas, especialmente en las minerales; los impactos son evidentes sobre todo en sus proveedores de África y América Latina.

Por otra parte, el marco legal general en China hace más complejo e incierta la operación de las empresas; igualmente existe insuficiente disponibilidad de mano de obra calificada, problemas en la dotación de energía eléctrica y en el sistema de transporte.

China está obligada a llevar a cabo reformas estructurales orientadas a promover el mercado interno; sin embargo, dado el bajo ingreso per cápita de la población china, los estímulos gubernamentales para reactivar la demanda tendrán una incidencia limitada, por lo menos en el corto plazo. Ciertamente, se estima que 900 millones de personas tienen un ingreso per cápita de entre 3,000 y 3,500 dólares al año y 500 millones entre 1,500 y 1,700 dólares; así, se calcula que mil millones de personas en China viven en una situación de pobreza extrema.

En este marco, el descontento social cobra fuerza; no obstante, la empresa de Inteligencia Global Stratford opina que no habrá una crisis social o política en China, por que la mayoría de sus habitantes no han sido beneficiados por el boom económico: "China puede aguantar un periodo de bajo crecimiento"; por lo demás, considera que esa nación no repatriará los cuantiosos recursos que ha invertido en diferentes mercados de EUA, la Unión Europea, Japón y otras naciones, debido a que el problema fundamental que enfrenta no es la falta de capital, sino de eficiencia; la repatriación de recursos traería más inflación a su economía.   

Stratford señala, que por su tamaño, no existe un país que pueda reemplazar a China en el presente, se precisa un grupo de naciones con similar nivel de desarrollo para competir con ella; de aquí que ha identificado a 16 economías con una población conjunta de más de 1,000 millones de personas que con el tiempo podrían impulsar significativamente sus sectores manufactureros y suceder a China. De acuerdo a Stratford, el bloque de 16 naciones se está conformado en África y Asia y en menos proporción en América Latina; por lo pronto, China predominará por un buen tiempo en los mercados globales.

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