El Ángel de la Independencia - Intelecto Hebreo

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04/07/2018
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El Ángel de la Independencia

4° Lustro Rev. Foro

El Ángel de la Independencia


Por: Paulina Rubio

La primera piedra de la Columna de la Independencia se colocó en 1902 después de varias décadas en que se había considerado crear un monumento a la independencia. Antonio López de Santa Anna había convocado un concurso para erigirlo en la Plaza Mayor, una vez que el mercado de Parián que ocupaba gran parte de la plaza fue derruido. Sí se colocó la base (zócalo) de dicho monumento cuyo proyecto se debía a Lorenzo de la Hidalga pero nunca llegó a terminarse. De ahí en adelante la gente se refería a la plaza como el Zócalo, cuyo nombre conservó hasta nuestros días.

Esta vez no sería así, el Presidente Porfirio Díaz comisionó al arquitecto Antonio Rivas Mercado para que construyera este monumento. El proyecto reunía los postulados de la época: verdad, belleza y utilidad. El resultado es la hermosa columna que conocemos sustentada en un basamento cuadrangular con obeliscos en los cuatro ángulos. En el zócalo están las estatuas de la Paz, la Justicia y la Guerra. Al centro de la fachada principal hay un león que representa al pueblo mexicano dócilmente conducido por un niño, el Gobierno. En la base están Morelos, Guerrero, Mina y Nicolás Bravo, rodeando a Miguel Hidalgo acompañado por dos doncellas: la Historia y la Patria. La columna culmina con la dorada figura de un ángel, la Victoria alada que lleva una corona de laurel y una cadena en las manos.

El 16 de septiembre de 1910, centésimo aniversario de la Independencia, se inauguró el monumento, así como una serie de instituciones como el manicomio de la Castañeda, de la Normal Superior, del Museo del Chopo, de la cárcel de Lecumberri y del Hemiciclo a Juárez para celebrar las magnas Fiestas del Centenario.

Muchos años más tarde, fueron trasladados solemnemente a la cripta del monumento lo que aún quedaba de las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez después de haber sido expuestas durante décadas en la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato y un siglo en la Catedral, así como los restos de Bravo, Matamoros, Quintana Roo y Leona Vicario. Una de las estatuas que ocupa un lugar destacado en el interior del Ángel es la de un personaje poco conocido, Guillen de Lampart, cuya vida parece más el argumento de una película que la biografía de una persona real. Nació en Irlanda y estudió con los jesuitas en Irlanda y España. Llegó a México en el séquito de un virrey en 1640. Al llegar aquí renunció a su puesto de fraile y se dedicó a recorrer el país levantando ánimos contra la corona española para que la Nueva España se independizara y él se convirtiera en emperador de México. Fue apresado y permaneció en la cárcel de la Inquisición durante 17 años hasta ser quemado en una de las frecuentes piras de herejes. Hubo rumores en esa época que Guillen era hijo bastardo de un rey español y por eso tenía tales ambiciones. Se le consideró en una época como uno de los precursores de la independencia de México.

En la década de los treinta fue colocada una lámpara votiva destinada a arder permanentemente y junto a la cual se hacían guardias de honor. Pero, como tantas otras cosas ya prácticamente nadie hace guardias de honor salvo uno que otro huésped distinguido.

En el sismo de 1957 el Ángel salió despedido hacia el suelo. También la columna se lastimó y hubo que asegurarla. La cabeza del Ángel tuvo que ser rehecha y prácticamente todo las extremidades y alas fueron reforzadas. Actualmente está anclada en la columna para evitar algo similar a lo que entonces sucedió.

Hoy en día igual se celebran las victorias deportivas o políticas al igual que las derrotas similares. Los daños en nuestros tiempos son casi tan terribles como los del sismo salvo que suceden en las partes bajas accesibles a toda clase de desmanes. Subir a lo alto no está permitido salvo en muy contadas excepciones y las que sufren los embates de las multitudes son las estatuas y las figuras inferiores así como las escalinatas que han sido reforzadas y, en ocasiones, rehechas totalmente. Pero sigue siendo el corazón de la ciudad, por el que pasamos en innumerables ocasiones, en que se fotografían las parejas que van a casarse y en el que van a protestar todos los grupos imaginables y algunos que nadie nunca hubiera podido soñar encontrar ahí.  


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