Fidel Castro Ruz - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Fidel Castro Ruz

Colección y Consulta
Fidel Castro Ruz
 
La revolución cubana se planeó en México
 
Por: Manuel Levinsky
 
A pesar del impenetrable cerco informativo que se tiene en torno a la salud de Fidel Castro Ruz, ha trascendido, sin embargo, que el tiempo se acorta y la figura fulgurante plena de rayos y centellas del omnímodo dictador, ha entrado en declive a su total ocaso. ¿Ello significaría un cambio de política? Hay un dato importante la declaración de prominentes figuras del Gobierno Cubano en el sentido de que no se dialogará con Estados Unidos mientras George W. Bush esté en el poder.
La revolución cubana se incubó en una dictadura militar y policíaca, se preparó y planeó en México y se realizó en la patria de Martí, Cuba. Así lo describe el afamado periodista Julio Scherer García.
Durante años se ha acusado al régimen de la Revolución Cubana de premeditada adhesión al comunismo soviético. El curso de los sucesos demuestra que hubo un momento crucial en la palpitación política del gobierno revolucionario, en que fue posible que rigiese su vida futura dentro del marco de las democracias iberoamericanas, y con el nuevo contenido de la justicia social.
¿Faltó madurez? ¿Hubo precipitación en la ruptura con Estados Unidos y en la aceptación del patrocinio del Kremlin? Sin duda que ambos elementos contribuyeron a tal desenlace. Pero no parece haber existido la agravante de la premeditación. Se antoja que los hechos "resbalaron", más que ocurrieron, en un sentido fatalmente encaminado a ese final. Y no por culpa del pueblo cubano.
En la Universidad de la Habana proliferaba el germen revolucionario. Varios jóvenes cubanos conspiraban y proyectaban rebeliones y hazañas épicas. Uno de ellos era Fidel Castro Ruz, hijo de familia burguesa y acomodada. Pero Fidel llevaba en la sangre el germen de la rebeldía. En 1947 emprendió una expedición contra el dictador Trujillo en la República Dominicana y su buena suerte le salvó la vida, así como la intercesión de un prelado católico.
Al correr el año 1953, cuando la dictadura de Batista había hecho sentir hondas punzaduras a los hombres libres de Cuba, que veían como se hundía la República en un pantano de inmoralidades, nuevamente surgieron los grupos de jóvenes entusiastas y soñadores, que pensaban derrocar al tirano. Se organizó una expedición estudiantil bajo la dirección de Fidel Castro, que intentó apoderarse del cuartel de Moneada en la Ciudad de Santiago, capital de la provincia de Oriente. La acción ocurrió el 26 de julio de 1953. El combate duró pocos minutos, pues las tropas batistianas rechazaron fácilmente a los asaltantes y el golpe fracasó. El arrojo de los estudiantes y su osadía, dieron, empero, fama a esa fecha, que se proclamó el "Movimiento 26 de Julio".
Fidel fue capturado, en Santiago y condenado a 15 años de prisión; pero cuando en 1954 Batista hizo concesiones y el Congreso decretó una amnistía para los reos políticos, lo puso en libertad.
Castro no pensaba ni por un momento permanecer en Cuba. Abandonó la isla y se trasladó a México, tierra de revoluciones y de abolengo dramático donde aún flotaban los relatos de las hazañas de Pancho Villa y Emiliano Zapata o se escuchaban, entre el rasgueo de las guitarras, los "corridos" que narraban empresas imposibles, heroísmos sublimes y amores apasionados.
Fidel conspira activamente en México; compromete a muchas gentes en una cruzada contra la dictadura de Batista y consigue formar un grupo de afiliados que se movilizan militarmente. Estos adquieren armas buenas, y hallan abierta la bolsa de Prío Socarrás ex presidente cubano derrotado por Batista en 1952, para costear la expedición que se prepara cuidadosamente. Los conjurados formaron un núcleo decidido y coherente, que desde México -país que ha derrotado a varias tiranías- se preparó a la acción. Para ejercer debidamente en el manejo del moderno armamento adquirido, los conspiradores practicaban tesoneramente en la hacienda de Santa Rosa, del Estado de México, donde contaban con suficientes municiones, con bombas de mano y dinamita en buena cantidad. Estos datos los suministró el entonces secretario de Gobernación Carvajal, quien en su informe al juez de Distrito que conocía del amparo interpuesto por los conspiradores, los acusó de esos actos y de otros más.
Pero llegó el momento en que las autoridades de Migración cayeron sobre el grupo de extranjeros que habían tomado a México como "escuela de tiro y de adiestramiento militar" -así lo dice el señor Carvajal en su requisitoria al juez- y se procedió en la investigación de la situación de todos ellos. La policía política y migratoria de Gobernación separó a tres de los detenidos para comprobar la legalidad de su estadía en el país. Ellos fueron Fidel Castro Ruz, Calixto García Márquez y Ernesto "Che" Guevara Cerna, un profesional de la rebelión. Los tres jóvenes "separados" en el local de Migración se encontraban ilegalmente en México y sus actividades -según el juicio del señor Carvajal- eran intolerables porque tendían a combatir a un gobernante el cual mantenía buenas relaciones diplomáticas con México.

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