Gran tesoro desaparecido - Intelecto Hebreo

Son las:
04/07/2018
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Gran tesoro desaparecido

Colección y Consulta
Gran tesoro desaparecido
 
Por: Magdala
 
Hace un poco más de 1300 años, un grupo de fanáticos religiosos destruyó lo que para ellos eran sólo escritos heréticos. Las llamas que prendieron esos exaltados hicieron detenerse el curso del saber durante siglos y sembraron de obstáculos el camino de cualquier búsqueda del pasado.

Porque esos escritos eran los volúmenes que formaban la biblioteca de Alejandría, la mayor recopilación del saber del mundo antiguo.

Alejandría fue fundada en Egipto por el rey griego Alejandro Magno en 332 a.e.c. y pasó más tarde a depender de los Tolomeos, descendientes de uno de los generales del rey. El general Tolomeo I fundó la biblioteca y escribió para ella una historia de las campañas de Alejandro. Sin embargo fue Tolomeo II -su hijo- el que la hizo famosa, no sólo como la mayor colección de libros de su época, sino también como centro de investigación y estudio. Su primer bibliotecario fue un erudito llamado Zenodoto de Éfeso, recordado por su edición de los poemas homéricos la Iliada y la Odisea, que reunió esforzadamente de varios manuscritos.

Bajo Tolomeo II y sus herederos, y Zenodoto y sus sucesores, la biblioteca de Alejandría creció enormemente. Había sido proyectada para contener un ejemplar, en algunos casos el manuscrito original, de toda obra griega, así como material de todas las demás partes del mundo occidental civilizado.

A mediados del siglo I a.e.c. cuando el saber alejandrino alcanzó probablemente su cumbre, el número de volumina (rollos, y de ahí nuestra palabra volumen) ascendía a cientos de miles. Dependiendo de los comentaristas, los cálculos sobre su número varían mucho, pero pudieron haber llegado a 700,000. La estimación más probable es de medio millón, aunque el número real de obras completas debió de ser algo menor.

Regreso al contenido | Regreso al menu principal