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27/09/2017
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Gunter Grass

Colección y Consulta
Gunter Grass
 
El Eclesiastés del tambor de hojalata
 
Por: Bill Laudan
 
¿Qué tienen en común el Eclesiastés-Kohelet y el Fausto de Goethe? Para poder contestar hay que tomar en cuenta las vicisitudes psicológicas de la vida.


Eric Ericsson psicoanalista de origen vienés describe la adolescencia como una relación que se antoja dialéctica entre la búsqueda de identidad del joven, por un lado, y por un fuerte jalón hacia la niñez por el otro. La adolescencia se caracteriza por la exuberancia de los sentimientos, pensamientos e ideales, para contestar las perennes preguntas: ¿Quién soy y cómo me ven los demás?

Al otro lado del espectro existencial, en los últimos capítulos de la vida, Ericsson observa que el individuo se plantea el costo-beneficio de su vida con la esperanza que el promedio haya arrojado ganancias.

En su juventud tanto Fausto como Kohelet "vendieron su alma al diablo". Durante sus años mozos ambos corrieron en pos de placeres, bienes materiales y reconocimientos. Fueron los años de licencia moral y física. Al final de sus vidas ambos se enfrentaron al vacío y tanto uno como el otro se abocaron a enmendar sus últimos días. Fausto ayudando a pescadores de los Países Bajos y Eclesiastés apoyando a sus coetáneos yerosplemitanos.

Gunter Grass, el más famoso escritor de la posguerra europea, ganador del Premio Nobel de Literatura y el más acérrimo crítico del pasado nazi de su país y de la Reunificación se enfrentó al final de sus días con el complejo Fausto-Kohelet.

Grass quien se inmortalizó con su obra "El tambor de hojalata", donde un niño alemán de la época nazi se rehúsa a crecer mientras los nazis estén en el poder, siendo una clara metáfora de la infantilización de los alemanes en esa época.

El autor ha presentado en estos meses su nueva y casi póstuma obra (o por lo menos así lo presiente) "Pelando las cebollas", una autobiografía. En esta obra Grass arroja una bomba a la opinión pública confesando que a los 17 años había sido llamado a filas en la tristemente famosa Waffen SS sirviendo de artillero.

Estas unidades eran altamente entrenadas formadas por voluntarios que tomaron parte activa en el Holocausto, cometiendo un sinfín de crímenes de guerra. Al final de la guerra casi la mayoría de soldados en estas formaciones eran conscriptos.

En una entrevista con el Frankfurter Allgemeine Zeitung Grass confesó que se había voluntariado a los 15 años a la flota submarina siendo rechazado. Fue cuando fue inducido a las Waffen SS.

El autor de 79 años de edad ganó el Premio Nobel en 1999. Había previamente dicho que durante la guerra fue soldado de las baterías antiaéreas y que había sido hecho prisionero por los americanos en 1946, lo que fue cierto. Lo que Grass no mencionó es que esas "baterías antiaéreas" estaban formadas por las ignominiosas Waffen SS.

¿Por qué calló Gunter Grass? ¿Por qué guardó silencio cuando el entonces Presidente americano Reagan y el Canciller alemán Kohl rindieron homenaje a los SS caídos en el cementerio de Birburg y Grass no gritó que fue uno de ellos?
Grass calló porque al igual que Fausto y Kohelet su pasado vergonzoso no le hubiese permitido alzar la voz en contra del nazismo o el comunismo. A la luz de esta confesión tal vez se le hubiera negado el Nobel. Por otro lado igual que Fausto y Kohelet, Grass decide confesar su pasado en "Pelando las cebollas"

En estos aciagos tiempos donde el Presidente de Israel, el Primer ministro y el Ministro de justicia de ese país son acusados de transgresiones morales y legales, Grass retoma su altura moral confesando de motu propio sus pecados de adolescencia.

Reflexionemos: ¿Cómo hubiese reaccionado cualquier adolescente al ser llamado a las filas de una agrupación militar elitista rodeada de una mística de invencibilidad?

La respuesta está en las constantes repeticiones históricas; ¿Cuántos jóvenes israelíes no se sienten orgullosos de pertenecer a unidades elitistas tan prestigiosas como Golani, Sayeret Matkal o los paracaidistas? ¿Cuántos jóvenes palestinos están dispuestos a inmolarse en organizaciones como Hizballah o Hamas?

Grass no puede ser acusado de hipocresía como dicen sus detractores, puesto que fue él mismo sin coacción moral o legal que descubre su pasado adolescente ante el mundo. El autor no necesitaba hacerlo para vender más libros, ya que de igual manera «Pelando las cebollas» se hubiera vendido bien.

Gunter Grass al igual que Fausto o Eclesiastés decide al final de su vida redimirse, poniendo, desde lo existencial, las cosas claras en el postrer balance de su vida.

Salman Rushdie acosado por el fundamentalismo islámico. Declaró en la BBC: "La estatura de Gunter Grass proviene del hecho que es un gigante en el mundo de la Literatura".

Pienso que su confesión lo humaniza y contrariamente a lo que dicen sus detractores se agiganta aún más.

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