La hermana República de Yucatán - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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La hermana República de Yucatán

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La hermana República de Yucatán
 
 
Por: Paulina Rubio
 
 
El Estado de Yucatán es uno de los sitios más bellos y diferentes de la república. Por su lejanía y las dificultades de comunicación con la capital del país, durante muchísimo tiempo Yucatán tenía más relaciones con el sur de los Estados Unidos, con Cuba y con los países del Caribe que con el centro. Además, el origen de su gente, los mayas, los hacía muy distintos de los otros grupos que habían poblado el resto de México. Su lengua ha provocado que aun cuando emplean el castellano de inmediato se note su origen; su comida es similar pero diferente y muchas tradiciones y hábitos los distinguen de los demás estados.
 
Sin embargo, una de las cosas que es poco conocida de su historia particular han sido los intentos que ha hecho Yucatán por separarse de México y establecerse como un país distinto; por ello el título de este artículo. Durante la época en que el país entero pasaba de ser federalista a centralista en 1839, allá estalló una revolución para poder seguir siendo federalista. El movimiento, pequeño al principio, cundió y el congreso local rompió relaciones con el resto del país si no se restablecía el federalismo. Se llegó al grado de arriar la bandera nacional y reemplazarla por la yucateca, aquí ilustrada. Una delegación firmó un tratado de amistad con Texas en caso de que México bloqueara la península. El presidente Santa Anna envió a Andrés Quintana Roo (cuyo nombre se dio a un estado parte de la península) para que lograra la reincorporación de Yucatán a la república. Si bien éste tuvo éxito, desgraciadamente, el presidente no aceptó el resultado de las negociaciones y decidió enviar tropas para someterlo que fueron derrotadas antes de llegar a Mérida, la capital. Finalmente, se firmó un acuerdo pero pocos meses después Santa Anna expidió una ley aduanal que lesionaba los intereses de Yucatán que habían sido reconocidos en el convenio, de modo que Yucatán nuevamente se declaró independiente. En 1846, una vez reestablecido el sistema federal, Yucatán ingresó ya por último a la República Mexicana.
 
Independientemente de esos avatares, Yucatán es un lugar fascinante. Además de la joya que actualmente ha sido reconocida como una de las «Maravillas del Mundo», que es el caso de Chichén Itzá hay muchas otras zonas arqueológicas como Uxmal donde está el tan llamado Patio de las Monjas con sus arcos mayas, Kabah, Sayil y Labná. Todas éstas están a una distancia relativamente corta de Mérida por lo que su visita es fácil de lograr aunque, en ocasiones, las extensiones son tan inmensas, como en Chichén Itzá, que recorrer la totalidad de la zona se vuelve muy complicado. En Chichén hay un espectáculo maravilloso en el equinoccio de primavera y el solsticio de invierno, cuando se puede apreciar la sombra de una serpiente que baja por las escalinatas. Por todo esto, la visita es maravillosa aunque hoy en día está prohibido subirse a muchas de las pirámides y estructuras por el daño que se ha causado a éstas. Actualmente, el número de turistas, sobre todo europeos, es gigantesco. Por todas partes se oye el italiano, el alemán y el francés aunque no tanto el inglés.
 
Hay muy diversos sitios que visitar como Celestún, donde se congregan flamingos que, al volar, llenan el horizonte con destellos color de rosa. Todo tipo de aves vuelan por encima y entre los manglares cercanos. Los cenotes, que son enormes lagunas de límpidas aguas debajo de auténticas cavernas, se pueden, no únicamente visitar, sino también aprovechar para nadar. La sensación de penetrar en esa agua fresca después del calor exterior es increíble.
 
La ciudad de Mérida ha sido llamada la ciudad blanca, aparentemente por lo blanco de sus edificios, pero lo que llama la atención es la limpieza de sus calles y plazas y la seguridad que se percibe al recorrer sus calles. Hay diversos espectáculos gratuitos que están programados en distintos días de la semana en algún sitio específico y otros días en que se cierran algunas calles al tránsito vehicular para disfrutar un cómodo paseo por sus anchas calles y visitar algún museo o adquirir alguna de sus atractivas artesanías, entre las que hay bordados, bejuco, piedra, madera y alfarería.
 
Hay muchas ciudades en la república que bien valen una visita, pero esta zona es muy diferente de otras por las razones ya aducidas. Todavía hasta hace relativamente poco para enviar paquetes o mercancía a Yucatán había que llevarlos a Veracruz para ahí embarcarse y descender en el puerto de Progreso para luego llegar a Mérida. La aviación logró acercar este lugar al resto de México y, por supuesto, la carretera que se abrió en los 70s y que ha ido mejorando paulatinamente cambió toda la situación. Actualmente, es sumamente fácil explorar una buena parte de la ruta maya sin salir del país y donde todos los visitantes son muy bien recibidos.
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