Licurgo, la Democracia y los Espartanos - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Licurgo, la Democracia y los Espartanos

4° Lustro Rev. Foro

Licurgo, la Democracia y los Espartanos


Por: José Galicot (Tijuana B.C.)

- "Me gusta tu esposa, es guapa, tiene buen cuerpo
y como yo he hecho deporte toda la vida,
tengo una excelente salud por lo que quisiera que me permitieras
tener un hijo con ella".
-"Por mi parte no hay inconveniente,
pero tengo que preguntarle a ella su opinión".


No amigo lector no estás leyendo el principio de un porno drama, ni siquiera del diálogo entre miembros de una sociedad promiscua por el contrario así actuaban los habitantes de uno de los pueblos más morales y disciplinados de la historia: Los Espartanos, entre ellos no existía el adulterio, simplemente porque no molestaba que algún vecino les hiciera una proposición que con seguridad nosotros consideraríamos indecorosa (?) y propensa a "encontramos en el callejón de las trompadas", cuando para ellos era importante mejorar la especie.

Los niños en Esparta eran revisados al nacer por cinco ancianos, y si nacían con algún defecto físico eran eliminados instantáneamente, pero si venían bien la sociedad les obsequiaba una parcela de terreno y un grupo de ilotas (esclavos) para que la cultivaran de modo que tuvieran una buena forma de vivir. A los siete años de edad los adolescentes eran separados de sus padres y vivían en un grupo con una veintena de compañeros donde crecían juntos aprendiendo artes militares y a sobrevivir; ya a los dieciocho años se separaban del grupo y debían salir a matar a su primer enemigo; podían casarse y continuar con su vida como soldados, cuyo alimento principal era una sopa negra hecha de entrañas de animales que comían con fruición y que a cualquiera de nosotros nos hubiera dado un fuerte dolor de estómago.

Los Espartanos dejaban sus cabellos largos y se bañaban una vez al año, además hacían constante ejercicio (hombres y mujeres) lo que les permitía vencer a sus enemigos (por la habilidad bélica o por el olor) y lo que desde luego no hacía nada apetitosas a sus esposas por lo que, quizás con toda tranquilidad estaban dispuestos a permitir una visita conyugal de otro apuesto (?) espartano sin sentirse celosos.

Las mujeres espartanas eran educadas en los mismos conceptos e ideales que los hombres lo que no era común en aquellos tiempos y en aquellos lares.

Muchas características de la vida de los Espartanos los diferenciaban del mundo antiguo:
Los Espartanos se casaban por amor (en ese tiempo los matrimonios eran prearreglados por los padres). El concepto de adulterio no existía. Todos los Espartanos poseían la misma cantidad de tierra y los mismos esclavos. Las propiedades personales eran libremente compartidas. Las mujeres espartanas eran tratadas con enorme respeto, ellas manejaban el campo y dirigían a los esclavos. No se permitía la posesión de oro o plata porque corrompían. Los lujos estaban prohibidos. No había abogados.

En esa sociedad violenta y rústica nace en el año 776 AC, Licurgo, un personaje que establece las bases por medio de leyes, para un gobierno exitoso que moldeó a los hombres en una sociedad justa.

Y viene a colación Licurgo en estos días cuando vemos los primeros pasos de nuestra democracia en esos choques, regateos y negociaciones de fin de año en las Cámaras junto con el Ejecutivo... ¿qué hizo que por más de quinientos años funcionara Esparta como la más exitosa ciudad-estado del Viejo Continente?

Para empezar Licurgo tenía fama bien ganada de ser un hombre íntegro, por otro lado viajó y estudió los gobiernos de los diferentes países de su tiempo: Egipto, Creta, e Ionia, y regresó con un buen bagaje de experiencias que aplicó en reformas, que lograban la absoluta igualdad de los Espartanos, en un medio donde la riqueza, el poder, o la disparidad social dividían a los habitantes de los diversos pueblos.

Para Licurgo el balance de los tres elementos esenciales para un buen gobierno era la mezcla inteligente de la Monarquía, la Democracia y la Aristocracia.

Desde el punto de vista Monárquico consideró que deberían convivir simultáneamente dos reyes miembros de las familias más importantes. El poder de estos Reyes en asuntos domésticos era sumamente limitado, pero en tiempos de guerra los Reyes eran considerados comandantes en jefe con enorme poder, y cada uno servía de balance al otro.

En términos de democracia la Asamblea de todos los Espartanos era el poder soberano, que decidía en todos los asuntos incluidos las declaraciones de guerra o los pactos de paz.

La Aristocracia consistía en un Senado (no de Duques o Marqueses) sino de veintiocho hombres con más de sesenta años de edad, que eran seleccionados entre aquellos que se hubieran distinguido por sus servicios a la Patria acompañados por los dos Reyes, que ahí votaban como iguales con los demás. Este Senado actuaba como Suprema Corte, dirigía la Política Exterior e incluso podía vetar leyes de la Asamblea como inconstitucionales.

Cinco ciudadanos comunes eran electos cada año como "Efors", ellos eran los guardianes del hombre común y contrabalanceaban el poder de los Reyes y de las otras instituciones pues estaban a cargo de mantener el concepto de "la forma de vida Espartana" y su sistema educativo.

Los fundadores de los Estados Unidos, encontraron en Licurgo y en el balance de poderes de Esparta las bases de su forma de gobierno.

Los Espartanos entendían que la mejor constitución fallaría si no existía la virtud cívica o sea la voluntad del individuo de subordinarse al bien común.

Los Espartanos fueron grandes guerreros y lo demostraron al resistir 300 de ellos, a medio millón de soldados de Jerjes el Rey Persa en la batalla de las "Termopilas" donde mataron a veintisiete mil adversarios antes de morir. Ahí se encuentra un letrero famoso que dice: "Viajero que pasas por aquí, ve a Esparta y diles a los Espartanos que aquí murieron trescientos hombres por defender la libertad de su Patria".

Sus alianzas con los otros pueblos del Peloponeso los hicieron un formidable poder militar en Grecia.

Pero el éxito más grande que tuvieron, fue logrado al tener un buen gobierno con instituciones sólidas y justas que creó Licurgo.

Seguramente les podemos perdonar su "liberalidad" con sus cónyuges, el mal olor, la comida horrible, y quizás podemos aprender de ellos, la disciplina, el amor a la Patria, a la legalidad y a la Justicia, ¿lo entenderán así los diputados, senadores y jueces de nuestro país?

Regreso al contenido | Regreso al menu principal