Plaza de las Tres Culturas - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Plaza de las Tres Culturas

4° Lustro Rev. Foro
Plaza de las Tres Culturas
 
Por: Paulina Rubio
 
Esta gran plaza es una de las más adecuadas para apreciar la historia de México de un solo vistazo. Por un lado están las ruinas prehispánicas que salieron a relucir al construirse el conjunto habitacional de Tlatelolco, por otro está la iglesia colonial de Santiago Tlatelolco y por un tercer costado está el hermoso edificio que alberga a la Secretaría de Relaciones Exteriores desde cuyas alturas se observa un panorama espectacular de la plaza.
La palabra Tlatelolco significa "en el montón de tierra redonda como bola" y está situado al norte y en lo que fue el perímetro de la Ciudad de México. Esta población fue edificada poco después de Tenochtitlán por algunos disidentes de los aztecas que formaron un estado separado aunque aparentemente ya había habido en alguna época asentamientos humanos ahí. Los aztecas, cuyo afán de dominio era sumamente tenaz, toleraron esa situación mientras no tuvieron el poderío suficiente, pero una vez subiendo al trono su rey Axayácatl, en el año 1473 sometieron a Tlatelolco y lo subordinaron a la capital.
El mercado semanal que existía en esta plaza se conservó en el mismo sitio y fue muy admirado por Bernal Díaz del Castillo quien se refirió a "la multitud de gente que en ella había, unos comprando y otros vendiendo.... Entre nosotros hubo soldados que habían estado en muchas partes del mundo y en Constantinopla y en toda Italia y Roma y dijeron que plaza tan bien compasada y con tanto concierto y tamaño y llena de tanta gente no la habían visto". En Palacio Nacional hay un mural de Diego Rivera que describe esta escena y en el Museo de Antropología existe una maqueta bellísima acerca de este gran mercado.
También por la importancia del mercado ahí se fundó y organizó el gremio de los pochtecas o comerciantes de mayoreo. Tlatelolco fue uno de los últimos reductos que defendieron los mexicas durante la conquista y en sus inmediaciones fue aprehendido Cuauhtémoc que además de ser el último tlatoani (emperador) de Tenochtitlán también era de la dinastía de Tlatelolco. Hay una placa que dice "El 13 de agosto de 1521 heroicamente defendido por Cuauhtémoc cayó Tlatelolco en poder de Hernán Cortés. No fue triunfo ni derrota, fue el doloroso nacimiento del pueblo mestizo que es el México de hoy."
Poco después de su llegada los españoles fundaron en esa zona el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco destinado a la enseñanza superior de los indios. Desgraciadamente, no fue debidamente estructurado y pocos años después de su fundación había caído en el olvido y la destrucción. Hoy en día existe el convento de Santiago con la iglesia aledaña de bóvedas que a diferencia de muchas de las iglesias coloniales es sumamente sobria, casi sin decoración alguna. Este convento también albergó una escuela y una vez que se nacionalizaron los conventos en 1861, tuvo como destino ser cuartel, cárcel militar y para reos políticos además de servir de bodega y oficinas de la aduana. La iglesia misma fue cerrada al culto y fue hasta la década de 1950 que fue reabierta.
Es raro andar por ahí y no ver algún fotógrafo profesional que trabaja para alguna revista extranjera retratando los vestigios arqueológicos que contienen hasta diez etapas, un templo circular dedicado al dios del viento Ehécatl y un templete adornado con símbolos calendáricos. Hoy en día se puede bajar al piso donde están estas ruinas, verlas de cerca y leer las cédulas que las describen. Hasta hace poco era necesario observarlas desde las alturas.
Fue aquí que en 1968 se reunió una gran cantidad de estudiantes para protestar contra el gobierno y fueron emboscados muriendo un número aún hoy en día desconocido para la población. Los edificios de la unidad habitacional que la rodea sufrieron muchos daños, particularmente el conocido con el nombre de Chihuahua, durante este conflicto. Pocos años después Tlatelolco volvió a estar en las noticias pues el terremoto de 1985 produjo la caída de uno de los edificios y muchos daños en los adyacentes.
Ir a la Plaza de las Tres Culturas entre semana no es fácil debido al tráfico y a la dificultad de estacionar un automóvil pero es uno de sitios más paradigmáticos para observar la cultura en su totalidad. Actualmente, lo mejor es llegar por el Eje Central Lázaro Cárdenas y estacionarse a un costado de las ruinas. Ahí hay una puerta para entrar a visitar el sitio que está abierto todos los días del año desde muy temprano.
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