Tolerancia Ejemplar - Intelecto Hebreo

Son las:
04/07/2018
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Tolerancia Ejemplar

4° Lustro Rev. Foro
Tolerancia Ejemplar
 
El Convento de Nuestra Señora de Sión en Ein Karem, Israel
 
Por: Danielle Wolfowitz
 
En mi último viaje a Israel me tocó permanecer en el convento de esta orden, que además de escuela fue también hospital y orfanatorio. Es único por su verdadero ecumenismo, ya que se dedicó desde 1860 a educar niñas de todas las religiones en el respeto total de sus respectivas confesiones y sin ningún afán de convertirlas.
Su fundador Alfonso Ratisbonne, nacido en 1814, era el undécimo de los trece hijos de una conocida y piadosa familia judía de Estrasburgo que se ocupaba generosamente de proporcionar educación a los hijos de familias desfavorecidas.
Aunque había reaccionado con violencia frente a la conversión al catolicismo en 1827 de su hermano mayor Teodoro, quien se ordenó sacerdote en 1830, él mismo al encontrarse en Roma a principios de un largo viaje emprendido antes de su matrimonio ya concertado, tuvo una visión de la Virgen María que cambió totalmente el curso de su vida. Fue bautizado muy poco tiempo después en la religión católica romana y se ordenó sacerdote Jesuita en 1848 bajo el nombre de «Padre María». En 1852 dejó esa orden para reunirse con su hermano Teodoro en la Congregación de Nuestra Señora de Sión, que correspondía mejor al llamado especial que sentía haber recibido. Profundamente conscientes de sus raíces judaicas, los dos hermanos sabían muy bien como esta herencia influenciaba su fe católica, y pensaban que su conversión y vocación sacerdotal estaban predestinadas a contribuir a la salvación de Israel.
Alfonso estaba convencido que el modo de lograrlo consistía en crear una Comunidad de religiosas de Sión en Jerusalén, Ciudad Santa para judíos, cristianos y musulmanes. Estas religiosas unirían al rezo por la reparación de los pecados la labor de educar a las hijas de todas las religiones en el respeto total de sus conciencias y sin tratar de convertirlas.
La creación de esta obra fue una labor increíblemente difícil, debido no sólo a la falta de agua y aridez de la tierra sino sobre todo a las complejas discrepancias políticas y religiosas que afectaban este territorio.
Pese a las repercusiones de la guerra de Crimea, en 1855 Alfonso se unió a una peregrinación a Tierra Santa y viajó por varios lugares que lo conmovieron hondamente por los extraordinarios lazos que descubría entre su fe católica y su herencia judía. Posteriormente a procedimientos sumamente complejos y venciendo, gracias a su fe y empeño, increíbles obstáculos burocráticos, políticos y hasta religiosos, fundó la organización religiosa «Ecce Homo», donde llegaron en 1856 las cuatro primeras hermanas de la Congregación de Sión, cada una oriunda de distinto país. Gracias a la inquebrantable obstinación de su fe. Alfonso logró crear después un orfanatorio en San Juan en la Montaña (Ein Karem) y luego un hospital. La obtención de fondos para estas obras se logró gracias a los innumerables viajes de Alfonso y sus solicitudes a destacadas personalidades del mundo político y social de esa época, entre los cuales figuró un miembro de la familia Rotschild que brindó su ayuda. Alfonso, de salud siempre muy delicada, trabajaba sin tregua para lograr su ideal. Fundó también la Escuela de San Pedro para varones. Agotado por esta titánica labor, el Padre María falleció casi ciego el 6 de mayo de 1884 y fue sepultado en el cementerio de la propiedad que había adquirido con tanta devoción y sacrificio para la Congregación.
La extensa construcción del siglo XIX parece surgir de la tierra y está ubicada en medio de jardines cuya tranquilidad es respetada por los residentes y visitantes. Las religiosas que atienden el lugar rezan en hebreo. Convertido hoy en hostería, el austero convento destaca por su limpieza impecable y acoge con bondadosa y risueña hospitalidad a los huéspedes que buscan en el refugio de su soledad un remedio al mundanal ruido.
Este lugar debe conocerse por su historia excepcional y el maravilloso ejemplo de tolerancia que brinda a nuestro mundo tan destrozado actualmente por el odio ciego y el fanatismo insensato.

Regreso al contenido | Regreso al menu principal