Yaxchilán y Bonampak - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Yaxchilán y Bonampak

Colección y Consulta
Yaxchilán y Bonampak
 
Por: Paulina Rubio
 
Una de las zonas más remotas del Distrito Federal, no tanto en distancia medida por kilómetros sino en la mente de los capitalinos, es la frontera sur de México con Guatemala. Aparentemente es más fácil dirigirse hacia el norte o hacia cualquiera de las dos costas, sea la de Guerrero o la de Veracruz, que llegar a sitios tan lejanos y difíciles como Chiapas. Sin embargo, es de los lugares que son aún no únicamente maravillosos sino realmente únicos por su riqueza natural, sus restos prehispánicos y su singularidad frente a tantos otros sitios que hay en la República. En cierta forma, es como viajar en el extranjero sin las molestias actuales para hacerlo como tal.
La zona arqueológica de Yaxchilán era conocida ya para el año de 1648 cuando se publicó un libro de un "genial loco" de nombre Thomas Gage que cruzó las selvas desde Guatemala hacia México. Sin embargo, continuó yaciendo en la obscuridad del conocimiento hasta 1885 en que dos exploradores, el inglés Maudslay y el francés Charnay, lo anunciaron al mundo entero. Pero, en esa época, aún no existía un gran interés por la arqueología y no fue sino hasta 1946 en que finalmente se da a conocer toda la zona lacandona.
Un americano de nombre Charles Frey que había huido del ejército estadounidense y se había refugiado en el lugar más remoto que podía haber para esa época, entre los lacandones, decidió hacer saber a las autoridades mexicanas tanto la existencia de estos indios que habían permanecido casi escondidos en las inmensidades de la selva como de dos zonas arqueológicas que harían furor entre los estudiosos de los mayas.
Yaxchilán está situado en la orilla izquierda del Río Usumacinta que constituye la frontera entre México y Guatemala. Este es un río muy ancho con una corriente que fluye hacia el Golfo de México donde se une al Grijalva. Es una zona muy extensa con numerosos edificios de gran tamaño con fachadas lisas o decoradas con nichos y esculturas dominadas por grandes cresterías ahuecadas. Tal vez lo más importante en Yaxchilán son sus magníficos dinteles esculpidos y las estelas talladas en bajorrelieve, de un estilo extraordinariamente fino con escenas de grandes jefes prisioneros. Muchos otros representan personajes o tienen largas inscripciones jeroglíficas. Esta zona había sido visitada solamente por chicleros y petroleros antes de que las noticias de su existencia fueran difundidas. El río parece ser el único acceso a esta zona que está a cosa de una hora de navegación del muelle más cercano.
En las cercanías del muelle de donde se procede en lancha hacia Yaxchilán está la zona de Bonampak. El nombre le fue dado por Sylvanus Morley y significa "muros pintados". Si bien tiene una serie de edificios, lo importante de estas ruinas son las célebres pinturas que decoran los tres cuartos de un templo. Relatan una historia de batallas, danzantes y músicos, prisioneros para ser sacrificados, ceremonias y bailes. Las figuras son sencillas, dibujadas con gran soltura en contraste con los adornos y accesorios llenos de detalles y colores. Las habitaciones están en la semioscuridad y se penetra en pequeños grupos de no más de dos personas para no echar a perder lo que resta de estos frescos cuyo descubrimiento fue publicado en todo el mundo. En esa época Raúl Anguiano aprovechó la presencia de los lacandones para hacer una gran cantidad de retratos que los hicieron famosos por doquier.
Chiapas tiene una riqueza excepcional sobre todo en agua y petróleo, pero ha estado fuera de la consciencia del resto de los habitantes de México casi desde el principio. Bien vale la pena penetrar sus secretos y conocer sus tesoros recónditos.  

Regreso al contenido | Regreso al menu principal